Después de bastante tiempo... ¡He vuelto!
Hay veces que hay cosas que sabes que tienes que hacer. Lo que muchos llamarían destino.
No creo en el destino.
Pero podría decirse que se que tengo que hacer algo. Que estoy completamente segura,que estoy predestinada a hacer eso, por así decirlo.
Y no, no me estoy volviendo loca.
Me paso los días mandando miles y miles de emails a miles y miles de personas que se que no me van a responder, ¿por qué? porque aún me queda un poquito de esperanza. No puedo perder la esperanza de que llegue un día en que me despierte y vea un correo en mi bandeja de entrada en que diga: "Estamos dispuestos a ayudarle en su propósito".
Pero ese momento aún no ha llegado, y a pesar de que las esperanzas no desaparecen, van disminuyendo.
Pero luego pienso... "Lucía, esto tiene que pasar, se que tiene que pasar y va a pasar, no pierdas la esperanza", y así, estas nunca se acaban del todo.
Muchas veces me pregunto que es realmente la confianza.
Y claro, como a muchas otras preguntas, mi respuesta es "No lo sé".
Mi vida es un "no lo sé" continuo.
Bueno, eso ya es otro tema.
Puede que el destino en sí no exista, pero hay veces en que sabes que estas predestinado a hacer algo, lo que me lleva a replantearme la existencia del destino. Pero llego a la misma conclusión: puede que haya algunas cosas que estemos predestinados a hacer, pero el destino en sí no es posible, por que la vida perdería su sentido, al menos para mí, claro.
¿Qué es la vida sin actos espontáneos, sin libertad de saber que puedes hacer lo que quieras sabiendo que no estás atado a un destino concreto?