Y aquí estoy, años más tarde. Ya no soy la niña que era antes, aún sueño con que llegues algún día y me digas que lo sientes por haber tardado tanto, que aún no está todo perdido, que aún soy una niña.
Pero no es así, los años han pasado, las cosas han cambiado. Tu sigues allí, y yo aquí. Creciendo, contra todos mis deseos. Decía que nunca crecería. Que seguiría soñando, que no quería cambiar, que era feliz. No eran más que los deseos de una niña tonta. Ingenua de mi.
Pero aprendí a vivir con ello. Tengo asumido que seguiré creciendo, que la vida continúa, que cosas que antes me eran importantes ahora no son más que bobadas, que ahora tengo otras prioridades, que tu no vendrás.
Pero hay algo que nadie podrá cambiar, ni permitiré que cambie jamás. Seguiré soñando, en cada clase aburrida, cada noche. Porque eso nadie puede quitármelo. Porque es lo único que me queda. Soñar.
Gracias Peter.
No hay comentarios:
Publicar un comentario