jueves, 20 de marzo de 2014

Boom.

Hace mucho que no escribo... Cosa de exámenes supongo buf, prefiero no pensarlo. Ay. Me muero. 
Hoy... Bueno... Tal vez hable un poco de eso que tanto parece importar a los adolescentes, y no me refiero al físico. 
El amor.
Aunque en ese tema soy bastante tonta y nunca lo he vivido. Pero supongo que así podré hablar de el según el punto de vista de una adolescente ingenua que nunca ha vivido realmente el amor y que lo tiene extremadamente idealizado.
¿Qué es el amor? JAJAJAAJAJAJAJAJAJA Eso si que no puedo decirlo. Para cada uno es algo diferente supongo, o eso espero. Algunos pueden verlo como la base de la vida, u otros como un simple invento del ser humano. Quien sabe. 
A veces me pregunto que se sentirá al estar enamorada o tal vez lo haya estado y por tener el concepto idealizado no me he dado cuenta, no se sí me entendéis. 
Esas millones de películas canciones libros y cuadros que nos hablan de amor... Son un peligro... Nos hacen tener una idea demasiado utópica del amor y es horrible la sensación de pensar que nunca podrás vive nada así. Por eso es mejor no ilusionarse y dejarse impresionar supongo. Pero debe ser tan bonito vivir un amor de novela juvenil... Y es algo tan extremadamente improbable... Que se convierte en una tristeza más en la vida adolescente. 
La canción de eleanor rigby de los Beatles me recuerda mucho a esa situación... ¿Por qué? Por toda la gente sola que se consuela con las películas libros y canciones y no hacen más que aumentar su desesperación que jamás se verá saciada. Y es triste supongo. Puede que esperaseis una visión optimista y feliz. Pero es lo que hay. Nos vemos. 

miércoles, 12 de marzo de 2014

Contradicción.

Muchas veces los jóvenes nos quejamos, de los exámenes, de las cosas que tenemos, de lo que tenemos que hacer. Lloramos por amor, sufrimos y hacemos un mundo de todo.
Pero no pensamos en que llegará un momento en que soñaremos con volver a ser jóvenes y disfrutar de nuevo de la intensidad con la que se vive durante la adolescencia. Y aún así ahora muchos desean crecer y tener libertad.
Y es entonces cuando me doy cuenta de lo contradictorio que es el ser humano.
Cuando tiene una cosa, quiere otra, y cuando la tiene quiere esa cosa otra vez, y así consecutivamente.
¡Qué estúpido! 
Y yo me pregunto: ¿por qué no somos capaces de vivir el momento? 
Es decir, ¿por qué no aprovechamos las cosas cuando las tenemos en vez de esperar a que se vayan para perder el tiempo extrañándolas?
Y ahi comienza mi dilema. Y mi única conclusión posible es la ignorancia, como muchas otras veces. Pienso que el ser humano no es capaz de darse cuenta de las cosas realmente y que no es consciente... Y si lo fuera... ¡El comportamiento del ser humano es horrible! ¡Incomprensible! 

domingo, 9 de marzo de 2014

Nada.

Hay días que pienso: huy, voy a escribir en el blog. Y luego me doy cuenta de que no tengo nada que contar, y empiezo a darle vueltas a la cabeza.
Y mis pensamientos empiezan a correr de manera desordenada, y claro, como yo soy un desastre, soy incapaz de ordenarlos de manera que la gente sea capaz de entenderlos, y todo esto lleva al caos. 
Y surge mi gran dilema: ¿Lo escribo a pesar de que nadie lo entienda o no lo escribo? Y claramente, siempre opto por lo primero. 
Y... ¿Qué toca hoy? 
Pues... Por fin dejaré un poco de lado a las personas individuales para centrarme en el colectivo de la sociedad, eso con lo que todos nos metemos y y creemos que no tenemos nada que ver con ella.
Y si todos decimos "la sociedad es una mierda", no existe la sociedad. ¿Que por qué digo esto? A ver, si se supone que la sociedad la forman seres humanos y todos los seres humanos están en contra de esa sociedad... ¿Qué pasa? Hay algo que no cuadra, si es cierto que estoy generalizando demasiado.
Pero he de admitir que lo que yo entiendo como sociedad no es del todo una mierda, no es perfecta, claro, pero hay de todo, y solo la mitad, como máximo, es una mierda, por así decirlo. 
Hay algo que me parece realmente ridículo en esta sociedad. Y es el miedo. ¿A qué me refiero? A ver, gran parte de los seres humanos son incapaces de hacer algo por sí mismos, sobre todo cuando se trata de cosas que es mejor olvidar. Creo no me estoy explicando, por ejemplo, cuando a una persona le hacen bullying, no se lo hace solo una persona (normalmente), sino un grupo de personas. Y esto me lleva a pensar lo cobarde que puede llegar a ser el ser humano. Y estúpido, pero eso no viene a cuento. 
Lo cierto es que cada día me doy más cuenta de que sobre todo en niños y adolescentes, la persona individualmente hablando, está como paralizada, y realmente no actúa hasta que no se encuentra con más personas, podríamos decir que se mueven en manada. 
Y no digo que esto sea alg malo, simplemente creo que es algo interesante sobre lo que refelixonar.

sábado, 8 de marzo de 2014

Ignorantes.

Ayer me di cuenta de algo. En verdad, es algo que ya sabía. Pero tenía que comprobarlo. 
Los seres humanos somos idiotas. Sí, y tú también. Y yo. Y todo eso surge de la ignorancia.

Ayer estaba con una amiga americana, e íbamos las dos disfrazadas, yo con el pijama, azul claramente, y ella de McGonagall. Estábamos de camino a un parque, donde empezaríamos nuestro voluntariado con personas con síndrome de Down. Las personas nos miraban, y ese no era problema, es decir, yo también miraría a alguien que fuera por la calle en pijama o con un traje medieval, pero era la manera en que nos miraban lo que realmente me decepcionó. Incluso llegaron a decirnos cosas molestas. Y a mi no me importa, ellos pueden decir lo que quieran, pero me pregunto que pasaría si hubiesen sabido lo que íbamos a hacer. Supongo que nunca lo sabré. 

En conclusión, de la ignorancia surge el conocimiento, como dicen los filósofos, pero también los prejucios. 

martes, 25 de febrero de 2014

No lo sé.

A veces creo que no tiene sentido. Y pensaréis: ¿El qué? Y yo diré: Quién sabe. La vida, puede. Quizás todo. Tal vez simplemente soy yo la que no lo tiene.
Pero... ¿realmente quiero tenerlo?
¿Qué significa tener sentido?
No lo sé.
Realmente no se nada. Y no quiero saberlo.

A veces pienso en todo lo que me queda por conocer, y me asusta. Me asusta pensar todo lo tengo que aprender. Me asusta pensar en saber. Me asusto de mi misma.
¿Porqué?
De nuevo llegamos a lo mismo: No lo sé.
Y eso es lo que más me asusta de todo, el "no lo sé". Cuando pienso -que no es muy a menudo- me doy cuenta de que mi vida se basa en un constante "no lo sé".

Pero... ¿acaso eso es malo?
Pues... no lo sé.

sábado, 22 de febrero de 2014

Lo llaman vida.

A veces pienso en todo lo que ha pasado en mi vida, otras veces solo me arrepiento de todo. Me arrepiento de haber dicho lo que ahora pueden parecerme tonterías, de haber conocido a personas que desearía no haber visto nunca, de haber visto cosas que hubiera preferido no ver, o tan solo de haber hecho algo estúpido.Y es así. Pero no se por que lo hago, luego pienso, y me siento estúpida, porque no puedo cambiar nada, solo estoy perdiendo el tiempo.

Echo de menos a tantas personas que duele. Y no solo a las personas en sí, porque muchas de ellas siguen conmigo, sino por su recuerdo. Todas esas amigas que he ido perdiendo por tonterías, amigos. Y es inevitable sentirse culpable por algo que podría haber sido interminable. Esas personas que han sido importantes. Esas personas que cambian, y lo único que te quedan son los recuerdos de lo que fuisteis y jamás volveréis a ser.
También esas personas que extrañas cada día por la distancia, pero eso es diferente.
Las personas que ya no están. Que un día se fueron, pero a la vez siguen con nosotros en los recuerdos, en las vivencias. También eso es echar de menos.

Todos cometemos errores, algunos más, otros menos, da igual. Todos lo hacemos. Y no es malo, aunque puede serlo si no lo aceptas.
Los errores son fáciles de cometer y difíciles de aceptar.
Pero las cosas pasan, y el tiempo también, y no deberíamos preocuparnos por el pasado, sino aprender de nuestros fallos y mejorar en el presente para conseguir un futuro mejor.

viernes, 21 de febrero de 2014

Querido Peter.

Anoche me acordé. De ti y de tu estrella. De los sueños que compartimos. Cuando tu me decías que volara, que te siguiera a Nunca Jamás, donde los niños nunca crecían. 

Y aquí estoy, años más tarde. Ya no soy la niña que era antes, aún sueño con que llegues algún día y me digas que lo sientes por haber tardado tanto, que aún no está todo perdido, que aún soy una niña. 

Pero no es así, los años han pasado, las cosas han cambiado. Tu sigues allí, y yo aquí. Creciendo, contra todos mis deseos. Decía que nunca crecería. Que seguiría soñando, que no quería cambiar, que era feliz. No eran más que los deseos de una niña tonta. Ingenua de mi.  

Pero aprendí a vivir con ello. Tengo asumido que seguiré creciendo, que la vida continúa, que cosas que antes me eran importantes ahora no son más que bobadas, que ahora tengo otras prioridades, que tu no vendrás. 

Pero hay algo que nadie podrá cambiar, ni permitiré que cambie jamás. Seguiré soñando, en cada clase aburrida, cada noche. Porque eso nadie puede quitármelo. Porque es lo único que me queda. Soñar. 

Gracias Peter.